Employee Experience (EX) el nuevo de desafío de las organizaciones

Generalmente las empresas se centran en trabajar sobre la experiencia de usuario (UX) y la experiencia del cliente (CX), pero esto no será suficiente a la hora de ser una organización competitiva. La próxima frontera por superar es el Employee Experience o la experiencia de los empleados (EX) y las tendencias indican que EX se convertirá en la próxima prioridad para las organizaciones.

Employee experience (EX) refiere al conjunto de situaciones que un empleado vive a lo largo de su relación con la empresa: desde el primer contacto hasta su desvinculación.

Trabajar sobre la experiencia de los empleados servirá para aumentar la satisfacción, la productividad y la fidelización de los talentos, así como el valor de marca, la ventaja competitiva y el crecimiento sostenible.

 

Los profesores J. Robert Rossman y Mathew D. Duerden, referentes en este tema, afirman que las organizaciones que brindan excelentes experiencias a clientes y colaboradores prosperan y aquellas que no, se vuelven obsoletas. Los colaboradores que trabajan en un ambiente donde se fomenta ir hacia la mejor versión de cada uno y donde se sienten libres de toxicidad están mucho mejor predispuestos a trasladar ese espíritu en cada interacción con los clientes, mientras que aquellos que trabajan en un ambiente tóxico también transmiten ese malestar al público externo.

 

“Tener una visión centrada en los talentos les va a permitir a las organizaciones comprender las vivencias de los empleados para que resulten lo más agradable posible”, explica Marcelo Gordín, director de Énfasis People & Brands. Y agrega “Esta necesidad por parte de las empresas, hace que soliciten acciones y activaciones en forma constante y permanente, en un formato de programa, y en menor medida eventos”.

 

Rossman y Duerden indican que los diseñadores de grandes EX piensan en una serie de “microexperiencias” diversas que se combinan para crear la “macroexperiencia”. No es automático, sino que requiere intencionalidad y planificación. Y para generar un efecto más profundo en ese diseño tenemos que agregar oportunidades para las emociones positivas, compartir logros del grupo, aprendizaje y movimiento hacia un resultado conjunto con propósito. Esa inversión en EX conduce a mejores resultados porque los recuerdos de experiencias positivas maduran y se vuelven aún más importantes cuando se evocan luego de pasado un tiempo.

 

Marcelo Gordín, agrega: “Algunos trabajan la experiencia del empelado, el bienestar, y el salario emocional”. “Otro de los grandes desafíos que tienen las organizaciones hoy en día es la de transmitir de manera efectiva su cultura e integrar a las personas y comprometerlas con la compañía en un contexto de semi virtualidad o virtualidad”.


Hay tres áreas clave de la EX: la social, la de trabajo y la organizacional. Cada una de ellas tiene, a su vez, tres componentes que podemos comprender a partir de formularnos ciertas preguntas.

Veamos:

EX social

▪ Personas y relaciones: ¿Mis líderes me ven y me tratan como un colaborador significativo para la organización?

▪ Trabajo de equipo: ¿Las personas con las que trabajo todos los días confían y se cuidan unas a otras para crear un entorno colaborativo e innovador?

▪ Clima social: ¿Soy bienvenido en esta comunidad y siento que pertenezco?

 

EX de trabajo

▪ Organización del trabajo: ¿Tengo responsabilidades claras, un trabajo interesante y los recursos que necesito para tener éxito en mi función?

▪ Control del trabajo y flexibilidad: ¿Realizo mi trabajo de manera eficiente, con flexibilidad e integración positiva en mi vida?

▪ Crecimiento y recompensa: ¿Recibo incentivos y oportunidades que me ayuden a aprender y crecer?

 

EX organizacional

▪ Propósito: ¿Mi organización tiene un propósito que se alinea con el mío, así como procesos a los que yo puedo contribuir?

▪ Tecnología: ¿La tecnología de mi organización me permite trabajar de manera eficiente y sin fricciones?

▪ Entorno físico: ¿Mi entorno es seguro, cómodo y centrado en las personas?

 

 

Un tema importante para considerar es que “luego de la pandemia, la virtualidad y la presencialidad se mezclaron en la vida cotidiana de las personas. Y las empresas deben pensar en proponer experiencias digitales que permitan crear trabajo colaborativo entre talentos que trabajan de manera remota en sus casas y aquellos que lo hacen presencialmente en las oficinas”, explica Marcelo Gordín.

 

“Hay empresas que deciden que los talentos vayan todos los días a la oficina; otros, que vayan todos a trabajar a la oficina, pero en días diferentes; y también días de home office y días presenciales”.

Pensemos juntos tu próximo proyecto