Ideas divertidas y presupuestos encorsetados

Las compañías buscan originalidad e innovación y, a la vez, muestran los dientes a la hora de negociar. “Las empresas cuentan con menos o igual presupuesto que el año anterior y lo usan de manera diferente a otros años. Hoy priorizan el contenido del evento y no tanto el lugar y la comida”, dice Gabriela Sierra, jefa de eventos corporativos de Slam Marketing. “Se preocupan por la plata más que en otras oportunidades. Los equipos de Compras entienden, justamente, de comprar, pero no de comunicación. Buscan lo más barato”, agrega Marcelo Gordin, titular de Enfasis Motivation Company. El costo de una fiesta va de $ 800 a $ 1200 por persona, aprox, dependiendo del tipo de lugar, catering, shows, calidad de sonido e iluminación. Aunque algunas empresas no tuvieron el mejor año, no se deja de celebrar. Es que es casi el único momento del año en que todos los empleados y directivos se encuentran. Aun así ya no se suelen dar discursos duros, con bajada de línea de los valores de la organización. Las empresas saben que la gente quiere pasarla bien.

Así lo confirman en Philips. Cada año, en la compañía de electrónica un comité formado por representantes de cada negocio y sector vota una propuesta de entre las de diversos proveedores. “La gente quiere divertirse mucho, le gusta ver famosos y bandas conocidas. A veces el presupuesto no da para todo y este año se decidió priorizar que haya un buen show y estamos contratando uno muy popular de televisión con famosos”, dice Carolina Lemos, gerente de Marca, Comunicación y Digital de Philips para América Latina Sur. Como este año el presupuesto fue el mismo que en 2012 se decidió tener un catering más sencillo y se optó por un pizza party; además, como hace tres años, el evento se hace en instalaciones de la empresa.

Lo mismo pasa en Roche. La fiesta es en el amplio parque de la sede del laboratorio en la localidad bonaerense de Pacheco. “Hacemos un after office que dura hasta que quieran quedarse. Es relajado. La gente no se produce”, explica Damián Chernavsky, director de RR.HH. “Traemos un disc jockey. Además apuntamos más a que todos interactúen. Buscamos que el catering sea muy bueno y original. En 2012 fue comida oriental, con mozos con quimonos”, agrega. “Los empleados quieren sentirse protagonistas. Muchas empresas realizan encuestas sobre qué les gustaría comer, el tipo de show, qué podría pasar en la fiesta. Otras empresas les hacen propuestas lúdicas como en formato de preguntas y respuestas y de Soñando por cantar, entre otros. Muchos de nuestros clientes utilizan bandas de música de los empleados para que hagan el show del evento”, dice Sierra.

La creatividad pasa por hacer fiestas temáticas y presentar shows originales.

Entre estos últimos se destacan los flashmob. Son acciones en las que un grupo de bailarines que participan de la fiesta camuflados como mozos y personal de seguridad, de repente empiezan a hacer una coreografía. Previo ensayo, a veces también participan algunos integrantes de la compañía.

Los shows artísticos circenses o del estilo de Fuerza Bruta y De la Guarda también son requeridos.

Hoy la innovación tiene que ver con la tecnología y, en algunos casos, eso genera un costo alto. Por eso, estos shows se usan más para lanzamientos, aunque también para fiestas.

 

Autor: Marcelo Gordin, Director Ejecutivo de Énfasis Motivation Company.

Disponible en: http://www.revistabe.com.ar/be20/#/20/

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